Murcia y Almería sellan una alianza estratégica para defender el regadío y la competitividad hortofrutícola
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Las principales organizaciones agrarias de Murcia y Almería han ratificado este domingo un frente común para abordar los retos estructurales que amenazan la rentabilidad de los cultivos en el sureste español. En un encuentro institucional celebrado en Pulpí, representantes de Proexport y Coexphal, junto a mandatarios regionales, han acordado coordinar sus demandas ante el Gobierno de España y la Unión Europea.
El acuerdo se centra principalmente en la defensa de los recursos hídricos, la simplificación de la burocracia agraria y la mejora de la logística para garantizar la competitividad frente a la creciente competencia de terceros países. Ambas regiones coinciden en que la estabilidad de los trasvases y la inversión en infraestructuras de desalinización son líneas rojas innegociables para el mantenimiento del tejido productivo.
La reciente asamblea general celebrada en el municipio almeriense de Pulpí ha servido de escenario para consolidar una alianza histórica entre la Región de Murcia y la provincia de Almería. El encuentro ha contado con la participación de Fernando López Miras, presidente de la Región de Murcia, y Ramón Fernández-Pacheco, consejero de Agricultura de la Junta de Andalucía, quienes han subrayado que los intereses de ambos territorios en materia agrícola son prácticamente idénticos y requieren de una estrategia de defensa coordinada en Bruselas.
Uno de los puntos clave de este pacto es la exigencia de una mayor seguridad hídrica. Tanto los productores murcianos como los almerienses dependen de una combinación eficiente de trasvases, aguas regeneradas y desalinización. Durante el encuentro, se ha manifestado una preocupación profunda por la incertidumbre que rodea al trasvase Tajo-Segura, recurso vital para miles de explotaciones. Los líderes del sector han reclamado que la planificación hidrológica nacional se base en criterios técnicos y no políticos, garantizando el suministro necesario para la agricultura de exportación.
Además del agua, la alianza pone el foco en la disponibilidad de mano de obra y en la necesidad de agilizar las contrataciones en origen. La falta de relevo generacional y la complejidad de los trámites administrativos se han identificado como cuellos de botella que frenan el crecimiento del sector. En este sentido, se ha propuesto la creación de una mesa de trabajo permanente entre las consejerías de ambas comunidades para armonizar políticas que faciliten la movilidad y formación de los trabajadores agrícolas.
Finalmente, la competencia internacional ha ocupado un lugar destacado en el orden del día. El incremento de las importaciones de países no comunitarios, que operan bajo estándares laborales y medioambientales menos rigurosos, está presionando los márgenes de beneficio locales. Los productores de Murcia y Almería han instado a la Unión Europea a aplicar cláusulas espejo de forma estricta, asegurando que cualquier producto que entre en el mercado común cumpla con las mismas exigencias que se imponen a los agricultores españoles, protegiendo así la seguridad alimentaria y la sostenibilidad del sector.
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