Murcia revoluciona el regadío del Campo de Cartagena con la integración masiva de inteligencia artificial y sensores de suelo
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El Sindicato Central de Regantes del Acueducto Tajo-Segura (SCRATS) ha presentado esta mañana un informe sobre la implementación de la Fase II del Plan de Eficiencia Hídrica en la Región de Murcia. El proyecto ha logrado reducir el consumo de agua en un 22% mediante el uso de algoritmos predictivos que ajustan el riego a las necesidades exactas de la planta.
Este avance tecnológico sitúa a la Región de Murcia como el referente mundial en gestión de agua en zonas de escasez. Los agricultores de la zona ahora disponen de una plataforma unificada que cruza datos de satélite, estaciones meteorológicas propias y sensores de humedad profunda para optimizar cada gota de agua utilizada en los cultivos de hortalizas y cítricos.
La Región de Murcia continúa consolidándose como el 'huerto de Europa' gracias a una gestión hídrica que roza la excelencia técnica. En un acto celebrado hoy en el Campo de Cartagena, representantes del sector del regadío y autoridades regionales han mostrado los resultados de la integración de la Inteligencia Artificial (IA) en el ciclo del agua. La tecnología implementada permite predecir con una precisión del 95% el estrés hídrico de los cultivos antes de que sea visible, permitiendo actuaciones preventivas que ahorran recursos y mejoran el calibre de las frutas.
El sistema se basa en una red de miles de sensores de suelo interconectados que envían información en tiempo real a una nube de datos. Allí, un motor de IA analiza variables como la evapotranspiración, la salinidad del suelo y las previsiones meteorológicas a corto plazo. El resultado es una orden de riego automatizada que se ejecuta solo cuando la planta realmente lo necesita, evitando pérdidas por lixiviación y protegiendo el acuífero de posibles filtraciones de fertilizantes.
Este hito tecnológico es fundamental para la sostenibilidad del Mar Menor. Al controlar de forma milimétrica la aportación de agua y nutrientes, se garantiza que no haya escorrentías ni retornos de riego que puedan afectar al ecosistema lagunar. El sector agrario murciano demuestra así que la productividad y la protección medioambiental pueden ir de la mano si se cuenta con la inversión tecnológica adecuada y el apoyo de los centros de investigación regionales como el IMIDA.
Además del ahorro de agua, los agricultores han reportado una disminución del 15% en el uso de fertilizantes nitrogenados, ya que la aplicación se realiza de forma mucho más quirúrgica. Esto supone un ahorro de costes operativos crucial en un contexto de precios de insumos volátiles. El éxito de este modelo está despertando el interés de delegaciones internacionales de países como Israel y Estados Unidos, que han visitado las instalaciones murcianas para conocer de primera mano esta 'revolución digital' del regadío.
Para el resto de 2026, el objetivo es extender esta tecnología a las zonas de montaña y a los cultivos de secano que están realizando la transición al regadío localizado. El Gobierno regional ha confirmado que mantendrá las líneas de subvención para la adquisición de este hardware especializado, asegurando que ningún pequeño agricultor se quede atrás en la transformación digital que exige el nuevo escenario climático global.
Contenido elaborado con asistencia de inteligencia artificial. Contrasta las decisiones técnicas con fuentes oficiales y profesionales.