Almería lidera la transición hacia el residuo cero con un incremento histórico en el uso de control biológico en pimiento
· HelpMeAgro
La campaña agrícola 2026-2027 en Almería ha comenzado con una cifra récord en la implantación de sistemas de control biológico. Según los datos oficiales de la Delegación de Agricultura, más del 95% de las hectáreas de pimiento temprano ya cuentan con reservorios de fauna auxiliar, consolidando a la provincia como el referente mundial en sostenibilidad hortofrutícola.
Este avance responde a las exigencias de las grandes cadenas de distribución europeas y a la creciente concienciación de los productores por reducir el uso de fitosanitarios químicos. La rápida integración de especies como Orius laevigatus y Amblyseius swirskii desde el inicio del cultivo está permitiendo un control más eficaz de plagas como el trips o la mosca blanca.
La provincia de Almería ha dado hoy un paso de gigante en su consolidación como la 'huerta ecológica' de Europa. Coincidiendo con el inicio masivo de las plantaciones de pimiento en las zonas de Dalías y El Ejido, los servicios técnicos agrarios informan de una adopción sin precedentes del control biológico. Este modelo, basado en el uso de insectos beneficiosos para combatir plagas, ha alcanzado niveles de eficacia que superan los tratamientos convencionales, permitiendo a los agricultores almerienses ofrecer productos con 'residuo cero'.
El éxito de esta temporada se atribuye en gran medida a la mejora en las técnicas de suelta de auxiliares y a la instalación de setos vegetales y plantas reservorio tanto dentro como fuera de los invernaderos. Estas infraestructuras verdes no solo actúan como barrera física contra virus externos, sino que mantienen poblaciones estables de depredadores naturales durante todo el ciclo de cultivo. Las casas de control biológico locales han reportado una demanda ininterrumpida de soluciones biotecnológicas desde finales de julio, lo que garantiza un arranque de campaña limpio.
Instituciones como la Consejería de Agricultura y Pesca han destacado que esta apuesta tecnológica es fundamental para mantener la competitividad de Almería frente a mercados terceros. El modelo almeriense se diferencia precisamente por su capacidad de combinar alta productividad con el respeto medioambiental, cumpliendo con creces los objetivos de la Estrategia 'De la Granja a la Mesa' de la Unión Europea. La inversión en I+D+i de las empresas locales ha permitido además que el coste de estas técnicas se haya estabilizado, haciéndolas accesibles para todos los perfiles de productores.
De cara a los próximos meses, se espera que este patrón de control biológico se extienda de forma masiva a otros cultivos como el tomate y el pepino, cuyos trasplantes comenzarán de manera generalizada en las próximas semanas. La vigilancia fitosanitaria se mantiene en niveles máximos, pero con la tranquilidad de contar con un 'ejército biológico' ya establecido en las fincas. Este enfoque preventivo es clave para evitar la propagación de nuevas variantes de virus que han afectado a otras zonas productoras del Mediterráneo.
Finalmente, la comercialización ya está utilizando estos datos de sostenibilidad como punta de lanza en las negociaciones con los compradores internacionales. La seguridad alimentaria y la trazabilidad biológica se han convertido en el principal valor añadido del producto almeriense, permitiendo una diferenciación clara en los lineales de los supermercados de Alemania, Reino Unido y los países nórdicos, que siguen siendo los principales destinos de la producción bajo plástico.
Contenido elaborado con asistencia de inteligencia artificial. Contrasta las decisiones técnicas con fuentes oficiales y profesionales.