La Junta abona 2,9 millones a los agricultores de Almería y Granada que perdieron el pimiento por el Thrips parvispinus y refuerza las inspecciones en campo
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La Consejería de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural ha confirmado el pago de ayudas por valor de 2,9 millones de euros destinadas a los agricultores de Almería y Granada que se vieron obligados a arrancar el cien por cien de su cultivo de pimiento como consecuencia de la plaga del Thrips parvispinus, conocido popularmente como trips del tabaco.
En concreto, Almería recibirá 2,8 millones de euros repartidos entre 216 beneficiarios, mientras que Granada percibirá 122.411 euros para 10 beneficiarios. Además, la Delegación territorial de Agricultura en Almería ha realizado cerca de 600 inspecciones en campo para verificar que los arranques se ejecutan correctamente, con 209 expedientes sancionadores abiertos por incumplimientos y riesgos fitosanitarios.
La Junta de Andalucía mantiene el pulso contra el Thrips parvispinus, la plaga invasora que más quebraderos de cabeza está dando al sector hortícola del sureste andaluz. En el marco de la reunión de coordinación celebrada con la Mesa de Sanidad Vegetal del sector hortícola de Almería, la Consejería de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural ha confirmado que se va a proceder al pago de las ayudas de 2,9 millones de euros destinadas a apoyar a aquellos agricultores que hayan arrancado el cien por cien del cultivo de pimiento ante la presión de esta plaga.
Del montante total, a la provincia de Almería corresponden 2,8 millones de euros para un total de 216 beneficiarios, mientras que la provincia de Granada recibirá 122.411 euros, que llegarán a 10 agricultores que han perdido la práctica totalidad de sus cosechas. Estas ayudas se suman a las medidas fitosanitarias de obligado cumplimiento establecidas por la Resolución de 10 de abril de 2026 de la Junta de Andalucía, publicada en el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía (BOJA) número 73 el pasado 17 de abril, que declaró oficialmente la existencia de la plaga en la comunidad autónoma.
La plaga del Thrips parvispinus, un insecto de apenas un milímetro de longitud originario de Asia que fue detectado por primera vez en España en 2018 en la Costa de Granada, provoca deformaciones, manchas y pérdidas muy graves en los cultivos de pimiento y en plantas ornamentales. Ante la elevada presión de la plaga, la Delegación territorial de Agricultura en Almería ha desplegado un amplio dispositivo de control sobre el terreno, con 597 inspecciones realizadas hasta la fecha para comprobar que los arranques de los cultivos finalizados se están ejecutando de manera correcta y evitar así la propagación del insecto a los invernaderos vecinos. De esas inspecciones se han derivado 209 expedientes sancionadores por incumplimientos y riesgos fitosanitarios.
En la reunión, en la que participaron representantes de la Secretaría General de Agricultura, de la Dirección General de la Producción Agraria, de la Delegación Territorial en Almería y de las organizaciones ASAJA, COAG, UPA, Coexphal y Hortyfruta, la administración autonómica trasladó un mensaje de tranquilidad al sector hortícola almeriense. Desde la Consejería se ha insistido en que Andalucía ha diseñado protocolos de control biológico para afrontar la plaga y garantizar la sostenibilidad del modelo agrícola, apoyados en la innovación, la investigación y la transferencia de conocimiento a través del Instituto de Investigación y Formación Agraria y Pesquera (IFAPA).
La reunión se produce en un momento considerado "crucial" por la administración, ya que ha comenzado la recolección del pimiento en la provincia almeriense, lo que convierte a este periodo en el más oportuno para aplicar las herramientas de lucha biológica disponibles, tanto en los semilleros como en los invernaderos en producción. Desde la Junta se ha recordado la obligación de cumplir las medidas del plan de arranque de cultivos finalizados y las recomendaciones de control biológico, mientras que Coexphal ha subrayado la necesidad de mantener una vigilancia constante y una coordinación estrecha entre Administración, empresas y agricultores para contener nuevos focos y reducir el impacto de la plaga sobre las producciones de la próxima campaña.
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