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La Unió exige activar las salvaguardias ante el aumento del 117% de las importaciones de pequeños cítricos de Sudáfrica, un reto para el sector citrícola español

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La organización agraria La Unió Llauradora ha reclamado al ministro de Economía, Carlos Cuerpo, y al conseller de Agricultura, Miguel Barrachina, que pasen de las declaraciones a los hechos ante el fuerte incremento de las importaciones de pequeños cítricos procedentes de Sudáfrica y el progresivo debilitamiento de la citricultura nacional. Según los datos oficiales del Ministerio de Agricultura, las compras comunitarias de pequeños cítricos sudafricanos alcanzaron las 169.904 toneladas en la campaña 2025/26 hasta julio, lo que supone un incremento del 117% en apenas cinco campañas. La organización pide que España solicite formalmente a la Comisión Europea que evalúe la situación y, si concurren las condiciones previstas, active la cláusula de salvaguardia contemplada en el Acuerdo de Asociación Económica UE-SADC. La evolución comercial contrasta con la pérdida de 16.334 hectáreas de mandarino registrada desde 2015, un debilitamiento que pone en riesgo la rentabilidad, el empleo y el mantenimiento del territorio de las zonas productoras. Junto a la presión comercial, la organización advierte de un repunte de las interceptaciones fitosanitarias: entre enero y julio se han registrado 15 interceptaciones de Phyllosticta citricarpa, el hongo causante de la mancha negra de los cítricos, en envíos sudafricanos, un 87,5% más que en el mismo periodo de 2025. Una situación que, en palabras de La Unió, exige coherencia y reciprocidad entre las exigencias impuestas a los productores europeos y los productos de terceros países.

La Unió Llauradora ha exigido este miércoles al ministro de Economía, Carlos Cuerpo, y al conseller de Agricultura de la Generalitat Valenciana, Miguel Barrachina, que pasen de las declaraciones a los hechos ante el fuerte incremento de las importaciones de pequeños cítricos procedentes de Sudáfrica y el progresivo debilitamiento de la citricultura española. La organización reclama que España solicite formalmente a la Comisión Europea que evalúe la situación y, si concurren las condiciones previstas, active la cláusula de salvaguardia contemplada en el Acuerdo de Asociación Económica UE-SADC, así como la revisión de las concesiones arancelarias aplicables cuando el aumento de las importaciones pueda provocar perturbaciones graves en el mercado comunitario. Según los datos oficiales del Ministerio de Agricultura, las importaciones comunitarias de pequeños cítricos sudafricanos alcanzan ya las 169.904 toneladas en la campaña 2025/26 hasta julio, frente a las 78.170 toneladas de la campaña 2020/21. Esto supone un incremento del 117% en apenas cinco campañas y un volumen un 55,2% superior a la media de las cinco campañas anteriores. La evolución ha sido prácticamente continua: 93.020 toneladas en 2021/22, 106.668 en 2022/23, 120.920 en 2023/24, 148.497 en 2024/25 y las actuales 169.904 toneladas. En el caso de la naranja, aunque los envíos sudafricanos durante la campaña actual se sitúan un 3,5% por debajo de los de la anterior, alcanzan todavía 324.983 toneladas y superan en un 6,3% la media de las cinco campañas precedentes, concentrando Sudáfrica alrededor del 38% de las importaciones extracomunitarias de naranja de la UE. La organización contrapone esta evolución comercial con la pérdida de capacidad productiva de la citricultura. Según los datos oficiales de la Generalitat, la Comunitat Valenciana ha perdido 16.334 hectáreas de mandarino desde 2015, con una reducción especialmente acusada durante los últimos años. Aunque La Unió precisa que el descenso responde a múltiples factores y no puede atribuirse exclusivamente al incremento de las importaciones, considera que ambas tendencias evidencian una realidad que las administraciones no pueden ignorar mientras la producción afronta graves problemas estructurales de rentabilidad y abandono. "¿Cuántas hectáreas más tenemos que perder para que la política comercial europea empiece a preocuparse también por quienes producimos aquí?", plantea la organización. A la presión comercial se suma un elemento sanitario especialmente sensible. Sudáfrica es un país donde están presentes plagas y enfermedades de cuarentena inexistentes actualmente en la citricultura española. Entre enero y julio de este año se han registrado 15 interceptaciones de Phyllosticta citricarpa, hongo causante de la mancha negra de los cítricos, en envíos procedentes de Sudáfrica, frente a las ocho registradas durante el mismo periodo de 2025, un incremento del 87,5%. La organización contrapone esta evolución a las interceptaciones de Thaumatotibia leucotreta (falsa polilla), que demuestran que el establecimiento de mayores exigencias fitosanitarias puede contribuir a reducir el riesgo. "No pedimos privilegios. Pedimos coherencia. Si Europa considera necesarias unas exigencias muy elevadas para sus agricultores, tiene que mostrar la misma exigencia con aquello que importa. Eso es reciprocidad; lo contrario es competir con las manos atadas", asegura el secretario general de La Unió, Carles Peris. La organización advierte de que la inacción política contribuye al progresivo debilitamiento del sector citrícola, y recuerda que los responsables políticos tienen los datos encima de la mesa y que los instrumentos comerciales y fitosanitarios existen. "Una explotación que cierra difícilmente vuelve a abrir", concluye Peris.

Contenido elaborado con asistencia de inteligencia artificial. Contrasta las decisiones técnicas con fuentes oficiales y profesionales.

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