El sector agrícola de Almería eleva su valor de comercialización a 5.267 millones pese a la reducción del volumen cosechado
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Almería cierra el balance de su última campaña con una cifra récord en el valor de su producción, alcanzando los 5.267 millones de euros en comercialización, lo que supone un incremento del 16,7%. Sin embargo, este crecimiento financiero contrasta con una caída del 9,8% en el volumen de hortalizas producidas debido a la presión de las plagas y la inestabilidad climática.
El incremento de los costes de producción sigue siendo la mayor preocupación para la rentabilidad del agricultor. Partidas esenciales como los fertilizantes han subido un 27%, mientras que los combustibles han experimentado un alza del 50%. Organizaciones como Asaja Almería advierten que estos números récord en facturación no se traducen necesariamente en una mejora de los márgenes netos para las familias agrarias.
El campo almeriense ha demostrado una vez más su capacidad de resiliencia económica al cerrar la campaña con un valor de comercialización histórico de 5.267 millones de euros. Según el balance presentado por la Consejería de Agricultura y analizado por las principales organizaciones del sector, el valor generado directamente para el agricultor se ha situado en 4.045 millones de euros, un 12% más que el ejercicio anterior. Este repunte se debe principalmente a la buena cotización media de productos como el pimiento y el tomate en los mercados europeos, que han compensado la falta de producto en determinadas ventanas comerciales.
Sin embargo, los datos de producción física revelan una realidad más compleja: Almería ha recolectado un 9,8% menos de volumen total. Esta disminución se atribuye a un conjunto de factores adversos, entre los que destacan la incidencia de virus emergentes, la presión de plagas como el Thrips parvispinus y una meteorología marcada por temperaturas inusualmente altas que dificultaron el cuaje de los frutos en el inicio del ciclo. Por cultivos, el pimiento se mantiene como el líder indiscutible en valor con 1.432 millones de euros, seguido del tomate y el pepino.
El análisis de costes realizado por Coexphal revela que el coste unitario medio de producción ha subido un 4,7% respecto a la campaña anterior. El encarecimiento más drástico se ha registrado en los fertilizantes y abonos, con un incremento del 27%, seguido de los combustibles con un 50% y los plásticos para invernadero con un 5%. La mano de obra continúa representando el principal gasto para el agricultor, habiéndose incrementado un 3,1% en el último año, lo que presiona las estructuras de costes de las explotaciones familiares.
Asaja Almería ha matizado estos resultados señalando que, aunque las cifras de facturación global sean positivas para la provincia, la rentabilidad real está 'cogida con pinzas'. La organización subraya que muchos agricultores han tenido que reinvertir gran parte de sus beneficios en nuevas tecnologías de protección de cultivos y en el pago de deudas derivadas de campañas anteriores menos favorables. La incertidumbre geopolítica y el encarecimiento de la logística hacia Europa central siguen siendo amenazas latentes para la presente campaña.
Para el futuro inmediato, el sector apuesta por la diferenciación basada en la calidad y la seguridad alimentaria. A pesar de los desafíos productivos, Almería sigue liderando los estándares europeos en residuo cero, lo que le permite mantener una posición de privilegio frente a la competencia de terceros países. La inversión en I+D+i y la modernización de estructuras serán claves para mantener este valor económico en un contexto de costes crecientes.
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