Almería y Granada lideran la campaña de la Flor de Pascua, concentrando el 36% de la producción nacional
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El sector ornamental de Almería y Granada se consolida como el principal productor de la Poinsettia o Flor de Pascua en España, representando ya el 36% del total nacional con una producción que supera los 3 millones de unidades. A las puertas de la campaña navideña, los invernaderos de la región finalizan los preparativos para la distribución de una planta que, aunque dominada por el tradicional color rojo, incorpora cada año nuevas variedades para satisfacer las demandas del mercado.
La campaña, que comenzó en verano con la siembra escalonada, se caracteriza por un alto grado de tecnificación, empleando técnicas de lucha integrada, riego de precisión y control lumínico para garantizar un desarrollo uniforme y de alta calidad. A pesar del liderazgo productivo y la calidad reconocida, que permite exportar cerca del 15% de la producción a mercados europeos, los productores señalan que los márgenes de beneficio continúan siendo muy estrechos, condicionados por los costes de producción y la logística.
Con la llegada de noviembre, los invernaderos del sureste español se tiñen de rojo para dar comienzo a una de las campañas más significativas del sector ornamental: la de la Flor de Pascua (Poinsettia). Las provincias de Almería y Granada se han erigido como las líderes indiscutibles en su cultivo, alcanzando este año una cuota del 36% de la producción total de España, según los datos más recientes de la asociación sectorial Plantaespaña. Este porcentaje se traduce en más de 3 millones de plantas que en los próximos días comenzarán a distribuirse por todo el territorio nacional y parte de Europa.
El éxito de esta especialización productiva no es casual, sino el resultado de un exigente proceso de cultivo que se inicia en pleno verano. Durante los meses de julio y agosto se realiza la siembra escalonada de los esquejes, un método que asegura un flujo de producción constante y adaptado a los picos de demanda previos a la Navidad. Cada planta recibe cuidados individualizados, como un sistema de riego por goteo propio y un minucioso control de plagas mediante lucha integrada, minimizando el uso de productos fitosanitarios y apostando por la sostenibilidad.
Aunque el color rojo sigue siendo el gran protagonista, acaparando cerca del 90% de las ventas, la innovación es una constante en el sector. Los productores almerienses y granadinos apuestan por diversificar su oferta con nuevas variedades como la 'J'adore white', de flores blancas vibrantes, o la 'Princettia', mejorada genéticamente para ofrecer llamativos tonos fucsias. Esta estrategia busca atraer a nuevos segmentos de consumidores y aportar valor añadido a un producto tradicionalmente estacional.
El mercado principal para la Poinsettia andaluza sigue siendo el nacional. Sin embargo, la calidad del producto, beneficiado por la mayor cantidad de luz natural del sur de la península que le confiere mayor durabilidad, ha permitido abrirse paso en el exterior. Alrededor de un 15% de la producción se exporta a países como Francia, Portugal e Italia. A pesar de este posicionamiento, los productores enfrentan desafíos importantes, principalmente los ajustados márgenes de beneficio, derivados de los costes energéticos, la mano de obra y una logística compleja para una planta tan delicada.
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