Las cotizaciones del pepino y pimiento en Almería se disparan al inicio de diciembre por la merma productiva
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El mes de diciembre arranca con una notable tensión en las pizarras de precios de las alhóndigas y subastas de Almería. Las cotizaciones de productos estrella como el pepino tipo Almería y el pimiento Lamuyo rojo han registrado subidas significativas, superando en algunos casos los 2,70 euros por kilo. Este incremento responde a una reducción de la oferta disponible provocada por la incidencia de plagas y virus, así como por la inestabilidad climática de las últimas semanas.
Según los datos recopilados de las principales subastas (Agroponiente, CASI, La Unión), la demanda europea se mantiene fuerte de cara a la campaña navideña, pero el campo no está logrando satisfacer los volúmenes habituales. La preocupación por el Trips parvispinus en pimiento y el virus rugoso en tomate sigue marcando la agenda agronómica, obligando a arranques prematuros y reduciendo los rendimientos por metro cuadrado.
La actividad en los centros de comercialización del poniente y levante almeriense refleja hoy, 3 de diciembre, una situación de precios elevados que, aunque beneficia a corto plazo al agricultor con producto, evidencia problemas estructurales en la campaña actual. El pepino Almería, referente de la exportación en estas fechas, se ha movido en una horquilla de entre 2,20 y 2,35 euros el kilo en las subastas de primera hora. Estos valores están por encima de la media de años anteriores y responden a una caída en la producción debida al agotamiento prematuro de las plantaciones de otoño y el retraso en la entrada de los cultivos de ciclo medio.
Por su parte, el pimiento continúa siendo uno de los cultivos más valorados pero también más castigados. El tipo Lamuyo rojo ha alcanzado picos cercanos a los 3 euros, mientras que el California rojo se mantiene firme. La causa principal de esta escasez relativa es la presión de plagas como el *Trips parvispinus*, que está afectando a la calidad y cantidad de los frutos, y obligando a los agricultores a extremar las medidas de control biológico y manejo integrado. La incertidumbre sanitaria está provocando que las comercializadoras tengan dificultades para completar los programas cerrados con la distribución europea.
En el caso del tomate, la situación es similar, con precios que se mantienen altos debido a la menor oferta global. La incidencia del Virus Rugoso del Tomate (ToBRFV) sigue siendo un factor determinante que limita la expansión de la producción, a pesar de la introducción de nuevas variedades resistentes que se están testando en esta campaña 2025/2026. Los agricultores están optando por ciclos más cortos para minimizar riesgos, lo que altera el flujo constante de producto al mercado.
Desde las organizaciones agrarias se advierte que, si bien los precios son atractivos, la rentabilidad final del agricultor dependerá del balance de kilos recolectados, que este año amenaza con ser inferior. Además, los costes de producción siguen siendo elevados, especialmente en mano de obra y fertilizantes. La 'pizarra de precios' se ha convertido estos días en un termómetro de la salud del campo, donde la falta de género está presionando las cotizaciones al alza justo antes del pico de demanda de Navidad.
Analistas del mercado hortofrutícola señalan que esta tendencia alcista podría mantenerse durante las próximas dos semanas si no se produce un cambio brusco en las temperaturas que acelere la maduración. La gran distribución europea mira con preocupación a Almería y Murcia, buscando garantizar el abastecimiento para las fiestas en un contexto de oferta limitada en todo el arco mediterráneo.
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