El campo español mantiene el pulso tras la histórica protesta en Bruselas contra los recortes de la PAC
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El sector agrario español, representado por ASAJA, COAG y UPA, continúa en estado de movilización tras la histórica protesta celebrada en Bruselas hace apenas 48 horas. La manifestación, calificada de 'rebelión' contra las políticas de la Comisión Europea, reunió a miles de agricultores de los 27 estados miembros para exigir una rectificación en la propuesta de la nueva Política Agraria Común (PAC) para el periodo 2028-2034.
Las organizaciones agrarias españolas advierten que la propuesta actual, que plantea recortes presupuestarios cercanos al 20% y mayores exigencias medioambientales sin contrapartidas económicas, es inasumible. El sector alerta de que estas medidas, sumadas a la falta de reciprocidad en acuerdos comerciales como el de Mercosur, ponen en riesgo la soberanía alimentaria de Europa y la supervivencia de miles de explotaciones familiares en España.
La resaca de la gran manifestación del 18 de diciembre en Bruselas sigue marcando la agenda del sector agrario nacional este fin de semana. Los líderes de las principales organizaciones profesionales agrarias (OPAs) españolas —ASAJA, COAG y UPA— han valorado hoy el éxito de la convocatoria, que logró mostrar una imagen de unidad sin precedentes del campo europeo frente a las instituciones comunitarias. Sin embargo, el mensaje es claro: la protesta fue solo el principio si la Comisión Europea, presidida por Ursula von der Leyen, no modifica su hoja de ruta para la futura PAC.
El núcleo del conflicto reside en el Marco Financiero Plurianual propuesto para 2028-2034. Según los análisis del sector, el plan de Bruselas contempla una reducción de fondos que podría alcanzar los 900 millones de euros anuales solo para España. Esta tijera presupuestaria llega acompañada de una arquitectura verde más exigente, lo que en la práctica supone 'hacer más con mucho menos'. Los agricultores denuncian que se está legislando desde los despachos, de espaldas a la realidad agronómica y económica de las explotaciones.
Otro punto caliente que mantiene encendidos los ánimos es la política comercial de la UE. La posible ratificación del acuerdo con Mercosur se percibe como una amenaza directa para sectores como el vacuno de carne, los cítricos y el azúcar. Los productores españoles exigen las famosas 'cláusulas espejo': que los productos importados cumplan las mismas normativas sanitarias, laborales y medioambientales que se exigen a los productores europeos. La competencia desleal de terceros países ha sido uno de los lemas más coreados en las calles del barrio europeo.
En el ámbito nacional, las repercusiones no se han hecho esperar. Unión de Uniones ha secundado las reivindicaciones con actos en Madrid, ampliando el frente de protesta. El Ministerio de Agricultura se encuentra ahora en una posición delicada, debiendo defender los intereses del campo español en el Consejo de Ministros de la UE mientras gestiona el malestar interno. El sector avisa: si no hay movimientos tangibles en los documentos de negociación de la PAC en las próximas semanas, el calendario de movilizaciones se intensificará en territorio nacional a principios de 2026.
La 'rebelión del campo', como ya se conoce a este movimiento, ha logrado poner la seguridad alimentaria en el centro del debate político. Los agricultores insisten en que no solo defienden sus rentas, sino el modelo de alimentación de calidad y proximidad de Europa. La pelota está ahora en el tejado de la Comisión, que debe decidir si atiende el clamor del sector primario o mantiene un rumbo que, según los expertos, podría acelerar el desmantelamiento del tejido productivo rural europeo.
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