La Confederación Hidrográfica del Segura garantiza el riego hasta 2027 pero mantiene la vigilancia sobre los acuíferos
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La Confederación Hidrográfica del Segura (CHS) ha emitido un comunicado tranquilizador para los regantes de Murcia, Alicante y Almería, confirmando que el abastecimiento para el regadío está asegurado hasta el año 2027. Tras el cierre del año hidrológico 2024-2025, que ha registrado un comportamiento pluviométrico favorable con acumulados superiores a la media histórica, las reservas embalsadas en la cuenca del Segura permiten afrontar las próximas campañas con garantías. Esta noticia es un respiro para el sector citrícola y de hortalizas de aire libre, que temía restricciones severas para el arranque del año.
Sin embargo, la garantía de suministro superficial contrasta con la tensión administrativa respecto a las aguas subterráneas. La CHS insiste en la necesidad de cumplir con la hoja de ruta marcada por Europa para la recuperación de las masas de agua en mal estado, lo que implica mantener el plan de cierre de los llamados 'pozos de sequía'. Esta medida sigue generando fricciones con el Gobierno de la Región de Murcia y las comunidades de regantes, que solicitan una moratoria hasta 2033 para evitar el colapso de zonas productivas del Altiplano y el Valle del Guadalentín.
En un comunicado oficial difundido esta mañana, la Confederación Hidrográfica del Segura (CHS) ha hecho balance de la situación hídrica al cierre de 2025. El organismo de cuenca destaca que las lluvias registradas durante la primavera y el otoño de este año han permitido una recuperación significativa de los embalses de cabecera y de la propia cuenca, alejando el fantasma de la sequía inminente. Según los técnicos de la CHS, no se prevén incidencias en la garantía de suministro para el regadío consolidado durante los próximos dos ejercicios, un horizonte de estabilidad poco habitual en la cuenca deficitaria del Segura.
El presidente del organismo ha señalado que este 'colchón' hídrico es una oportunidad para avanzar en la planificación estructural sin la presión de la emergencia. No obstante, el conflicto sobre el uso de recursos subterráneos sigue abierto. La administración central se mantiene firme en la aplicación de la Directiva Marco del Agua, que obliga a recuperar los acuíferos sobreexplotados antes de 2027. Esto supone que, a pesar de la buena situación de los embalses, no se relajarán los controles sobre las extracciones subterráneas ni se detendrá el precinto de sondeos ilegales o la caducidad de concesiones temporales.
Por su parte, las organizaciones agrarias de Murcia y el Sindicato Central de Regantes del Acueducto Tajo-Segura (SCRATS) han valorado positivamente la garantía de riego, pero advierten que el sector no puede depender exclusivamente de la lluvia y el trasvase. Reclaman una mayor integración de los recursos no convencionales, como el agua desalada y regenerada, a precios competitivos que permitan sustituir el agua de pozo sin perder competitividad. La petición de una moratoria en el cierre de pozos se fundamenta en que las infraestructuras de interconexión para llevar agua desalada a las zonas del interior aún no están completas.
El impacto económico de estas decisiones es vital para la región. Un estudio reciente cifra en más de 400 millones de euros el valor de la producción agrícola en riesgo si se ejecuta el cierre abrupto de captaciones subterráneas en Alicante y Murcia. Cultivos leñosos como el almendro, la vid y el olivo en zonas de secano o regadío de apoyo son los más vulnerables. La Consejería de Agua, Agricultura, Ganadería y Pesca de Murcia ha reiterado su petición al Ministerio para que defienda en Bruselas una flexibilización de los plazos, argumentando el carácter estratégico de la producción de alimentos en el sureste español.
De cara a 2026, el sector se prepara para un escenario de 'transición hídrica', donde la tecnología jugará un papel crucial. La modernización de regadíos y la digitalización del ciclo del agua son las grandes apuestas para optimizar cada gota. Mientras tanto, los agricultores celebran esta Navidad con la tranquilidad de tener el agua asegurada para sus cultivos de invierno y primavera, una certeza que permite planificar las cosechas con mayor seguridad financiera.
Contenido elaborado con asistencia de inteligencia artificial. Contrasta las decisiones técnicas con fuentes oficiales y profesionales.