La Junta de Andalucía estima en 2.000 hectáreas los cultivos afectados por la borrasca 'Francis' en Almería
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El consejero de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural, Ramón Fernández-Pacheco, ha visitado hoy las zonas afectadas por el paso de la borrasca 'Francis' en la provincia de Almería. Las primeras estimaciones apuntan a unas 2.000 hectáreas de cultivos dañadas, concentrándose la mayor parte en el Levante almeriense, especialmente en cultivos al aire libre y algunas estructuras de invernadero en Pulpí.
Durante su recorrido por las explotaciones de El Ejido y Pulpí, el consejero ha destacado la rápida respuesta de los servicios técnicos de la Consejería, que ya trabajan sobre el terreno para peritar los daños exactos. Asimismo, ha valorado positivamente la alta tasa de aseguramiento en la zona, cercana al 80%, lo que facilitará la recuperación del tejido productivo tras este episodio climático adverso.
La agricultura almeriense hace balance este domingo de los estragos causados por la borrasca 'Francis', que azotó la península en los últimos días con fuertes vientos y precipitaciones torrenciales. Según los datos actualizados proporcionados por la Consejería de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural de la Junta de Andalucía, la superficie agrícola afectada asciende a unas 2.000 hectáreas. La zona más golpeada ha sido el Levante de la provincia, donde las lluvias intensas y las rachas de viento han provocado daños significativos tanto en cultivos al aire libre —principalmente lechuga y brócoli— como en infraestructuras de invernadero.
Ramón Fernández-Pacheco, titular del ramo, ha supervisado personalmente las áreas damnificadas, incluyendo visitas a explotaciones en Pulpí y El Ejido. En Pulpí, se estima que alrededor de 40 hectáreas de invernaderos han sufrido daños estructurales severos, con roturas de plástico y desplome de bandas, lo que pone en riesgo la cosecha de hortalizas de invierno en un momento crítico de la campaña. 'Estamos ante un trabajo muy minucioso, explotación por explotación, para determinar el alcance real y activar las líneas de apoyo necesarias lo antes posible', ha declarado el consejero a los medios desplazados.
Un dato alentador en medio del desastre es la alta penetración del seguro agrario en la provincia. Fernández-Pacheco ha subrayado que 'prácticamente el 80 por ciento de los agricultores afectados tienen contratado el seguro', una cifra que demuestra la profesionalización del sector ante la creciente volatilidad climática. Desde la Junta se ha instado a Agroseguro a agilizar las peritaciones para que las indemnizaciones lleguen con la mayor celeridad y permitan a los productores reanudar su actividad sin dilaciones, evitando así una ruptura en la cadena de suministro hacia los mercados europeos.
Además de los daños directos en los cultivos, los técnicos de las Oficinas Comarcales Agrarias (OCA) están evaluando el estado de caminos rurales y sistemas de regadío, que también han sufrido desperfectos por la acumulación de agua y el arrastre de tierras. La administración autonómica ha asegurado que se pondrán en marcha planes de emergencia para la reparación de infraestructuras comunes, garantizando el acceso a las fincas y el normal desarrollo de la logística de recolección en las zonas que han quedado aisladas temporalmente.
El sector, que ya venía enfrentando una campaña compleja debido a las fluctuaciones de precios y la presión de plagas, mira ahora al cielo esperando una tregua meteorológica. Las organizaciones agrarias como ASAJA y COAG han pedido celeridad burocrática y han recordado que, aunque el seguro cubre gran parte, existen daños colaterales y pérdidas de producción futura que requerirán un acompañamiento institucional firme en los próximos meses.
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