El sector agrícola de Almería y Granada confirma su participación masiva en el 'Súper Jueves' de protestas contra el acuerdo de Mercosur
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Las principales organizaciones agrarias de Almería y Granada, bajo la unidad de acción de ASAJA, COAG y UPA, han ratificado hoy su adhesión total al calendario de movilizaciones nacional que culminará el próximo 29 de enero. El sector hortofrutícola del sureste español se planta ante lo que consideran una amenaza existencial: el acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur, así como los recortes previstos en la Política Agrícola Común (PAC).
En una jornada marcada por la tensión en el campo, los representantes provinciales han denunciado la falta de reciprocidad en las importaciones y la competencia desleal que supondría la entrada masiva de productos sudamericanos sin las mismas exigencias fitosanitarias. Se prevé que miles de agricultores y cientos de tractores colapsen las principales arterias de comunicación de Andalucía oriental en señal de protesta, exigiendo a Bruselas y al Gobierno central una defensa férrea del modelo productivo europeo.
La tensión en el campo español ha alcanzado un nuevo punto de ebullición este domingo, con la confirmación por parte de las delegaciones provinciales de ASAJA, COAG y UPA en Almería y Granada de su participación activa en la gran semana de movilizaciones convocada a nivel nacional. El objetivo central de estas protestas, que se extenderán del 26 al 30 de enero, es frenar la ratificación del acuerdo comercial UE-Mercosur, un tratado que el sector hortofrutícola considera 'letal' para la supervivencia de los cultivos mediterráneos. El día 29 de enero, bautizado ya como el 'Súper Jueves', será el epicentro de las reivindicaciones, con tractoradas coordinadas que pretenden paralizar la actividad logística y visibilizar el hartazgo de los productores.
Desde Almería, los portavoces agrarios han señalado hoy que la situación es 'insostenible'. A los problemas endémicos de costes de producción y escasez hídrica, se suma ahora la amenaza de una competencia que califican de 'desleal'. El acuerdo con Mercosur abriría la puerta a hortalizas y frutas producidas bajo normativas laborales y fitosanitarias mucho más laxas que las europeas, hundiendo los precios en origen de productos clave como el tomate, el pimiento y la sandía. 'No podemos competir con las manos atadas mientras otros juegan con las cartas marcadas', han declarado fuentes de las organizaciones agrarias, exigiendo la implementación inmediata de 'cláusulas espejo' que garanticen la igualdad de condiciones.
Además del acuerdo transatlántico, las protestas también ponen en el punto de mira la excesiva burocratización de la nueva PAC y los recortes presupuestarios que amenazan la viabilidad de las explotaciones familiares. En Granada, la preocupación se extiende al sector del espárrago y el olivar, que se unirán a los invernaderistas de la costa en una demostración de fuerza unitaria. Las organizaciones han hecho un llamamiento a la sociedad civil para que comprenda que estas movilizaciones no solo defienden el interés de los agricultores, sino también la soberanía alimentaria y la calidad de los alimentos que llegan a la mesa de los consumidores europeos.
La jornada de hoy ha servido también para ultimar los detalles logísticos de las concentraciones. Se esperan cortes en autovías estratégicas como la A-7 y la A-92, vitales para el transporte de mercancías hacia Europa. Aunque se han garantizado servicios mínimos para no desabastecer completamente los mercados, el mensaje es claro: si el campo no produce o no recibe un precio justo, la cadena de suministro se rompe. La administración autonómica y central observan con preocupación la escalada de las protestas, mientras Bruselas sigue presionando para cerrar los flecos del acuerdo comercial antes de finalizar el trimestre.
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