La sandía liderará la campaña de primavera en Almería con un aumento del 9% en la superficie de cultivo
· HelpMeAgro
Las primeras estimaciones de las organizaciones agrarias para la inminente campaña de primavera en Almería apuntan a un cambio significativo en la planificación de cultivos. La sandía se perfila como la gran protagonista, con una previsión de aumento de superficie del 9% respecto al ejercicio anterior, ganando terreno a otros cultivos tradicionales como el melón, que continúa su tendencia a la baja en la provincia. Este incremento responde a los buenos resultados comerciales de la última campaña y a la búsqueda de mayor rentabilidad por parte de los productores tras un invierno marcado por la inestabilidad de precios en las hortalizas de ciclo largo.
El campo almeriense ultima los preparativos para el cambio de ciclo en los invernaderos, con una apuesta clara y decidida por la sandía para esta campaña de primavera de 2026. Según los datos técnicos barajados por las principales organizaciones agrarias, como ASAJA Almería, se prevé que la superficie dedicada a este cultivo experimente un crecimiento cercano al 9%. Este repunte confirma la confianza del agricultor en un producto que, a pesar de los costes de producción, ha mantenido una demanda internacional robusta, especialmente en los mercados de Alemania y Reino Unido.
El incremento en la superficie de sandía se produce en detrimento del melón, que podría sufrir un retroceso técnico en hectáreas cultivadas. Los agricultores están optando mayoritariamente por variedades de sandía sin semillas (blanca y negra) y mini, adaptándose a las exigencias de los supermercados europeos que demandan calibres más manejables y conveniencia de consumo. La transición se está realizando de forma escalonada, sustituyendo cultivos de otoño-invierno como el pepino y el pimiento temprano, que ya están finalizando sus ciclos productivos.
Desde el punto de vista agronómico, los técnicos de campo advierten sobre la importancia de extremar las medidas de control biológico en estas primeras fases del cultivo. Las suaves temperaturas registradas en febrero podrían adelantar la aparición de plagas, por lo que se recomienda reforzar las sueltas de auxiliares y mantener una vigilancia estricta sobre la polinizacion, factor clave para garantizar el cuaje y la calidad del fruto. Las casas de semillas, por su parte, han introducido este año variedades con mayor resistencia a oídio y pulgón para asegurar la viabilidad de las plantaciones.
En cuanto a la comercialización, el sector muestra un optimismo moderado pero cauteloso. Si bien las perspectivas de producción son altas, el éxito de la campaña dependerá, como es habitual, de la climatología en Europa durante los meses de mayo y junio. Un inicio de verano cálido en el continente sería el catalizador necesario para dar salida al volumen extra de producción previsto sin colapsar los precios en origen. Las cooperativas ya están diseñando sus calendarios logísticos para gestionar este previsible aumento de volumen.
Contenido elaborado con asistencia de inteligencia artificial. Contrasta las decisiones técnicas con fuentes oficiales y profesionales.