El Centro de Investigación de Enza Zaden en El Ejido se sitúa a la vanguardia mundial en mejora genética de hortalizas
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El centro de investigación que la multinacional Enza Zaden opera en El Ejido, Almería, ha sido reconocido esta semana como un enclave estratégico para la seguridad alimentaria y la innovación agrícola global. Las instalaciones, que cuentan con tecnología de última generación para el desarrollo de nuevas variedades, están centrando sus esfuerzos actuales en la creación de resistencias genéticas contra plagas emergentes como el Trips parvispinus.
Este reconocimiento coincide con el 25º aniversario de la Fundación Tecnova, entidad que colabora estrechamente con el centro y que recientemente ha recibido la Bandera de Andalucía por su contribución a la ciencia. La apuesta por la I+D en Almería es fundamental para diferenciar el producto local a través de la calidad, el sabor y la sostenibilidad, pilares que marcan la estrategia de la campaña 2026.
La innovación agrícola en Almería ha alcanzado un nuevo hito gracias a los avances presentados por el Centro de Investigación de Enza Zaden en El Ejido. Este centro se ha consolidado como un referente internacional en la mejora genética de especies clave para el modelo de invernadero solar, como el tomate, el pimiento y el pepino. Los investigadores locales están utilizando herramientas biotecnológicas avanzadas para acelerar el desarrollo de variedades que no solo sean más productivas, sino que también requieran un menor uso de fitosanitarios y agua.
Uno de los principales focos de trabajo en la actualidad es la lucha contra las nuevas plagas que amenazan la rentabilidad del campo andaluz. La expansión del Trips parvispinus y la araña roja ha obligado a las casas de semillas a redoblar esfuerzos en la búsqueda de resistencias naturales. En este sentido, Enza Zaden ha anunciado que sus nuevas líneas de pimiento para la campaña 2026/2027 presentarán una tolerancia mejorada, permitiendo a los agricultores reducir sus costes de protección de cultivos y avanzar hacia una producción de residuo cero.
La ubicación estratégica del centro en El Ejido permite una transferencia de conocimiento inmediata hacia el agricultor. Los campos de ensayo en condiciones reales de invernadero aseguran que las variedades desarrolladas se adapten perfectamente a las condiciones de temperatura, humedad y salinidad de la zona. Esta simbiosis entre ciencia y práctica agraria es lo que ha permitido al sector almeriense mantenerse competitivo frente a producciones de países con menores costes laborales pero también menor capacidad de innovación.
Además de la sanidad vegetal, el centro está priorizando la mejora de la 'vida útil' o postcosecha de los frutos. En un mercado globalizado donde el 97% de la producción andaluza viaja a Europa y Reino Unido, garantizar que un tomate o un pimiento mantenga todas sus propiedades tras varios días de transporte es crucial. Las nuevas variedades presentadas esta semana destacan por su firmeza y su capacidad para retener el sabor, una demanda creciente de los consumidores europeos que buscan productos frescos y saludables.
La Junta de Andalucía ha destacado que el clúster biotecnológico de Almería, del que forma parte este centro junto a instituciones como la Fundación Tecnova, es el motor que impulsará la transición hacia una agricultura 5.0. Con la digitalización y la genética como aliados, el objetivo es maximizar la eficiencia de los recursos naturales en un contexto de cambio climático y escasez hídrica, asegurando que Almería siga siendo el principal proveedor de salud para el continente europeo.
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