HelpMeAgro

La escalada de precios en los insumos agrarios pone en jaque la rentabilidad en el campo andaluz

· HelpMeAgro

La organización agraria COAG Andalucía ha lanzado hoy una voz de alarma ante el incremento injustificado de los costes de producción, especialmente en fertilizantes y gasóleo agrícola. La inestabilidad en Oriente Medio ha disparado el precio de la urea, que ha subido más de 100 euros por tonelada en apenas una semana, afectando gravemente a las explotaciones de Almería y el resto de la comunidad. El sector denuncia que el campo vuelve a ser 'rehén de los especuladores', ya que los incrementos en el mercado internacional se trasladan de forma inmediata al agricultor, mientras que las posibles bajadas nunca se reflejan con la misma celeridad en los puntos de venta de insumos.

La situación de los mercados internacionales está impactando de forma directa y severa en el corazón del sector agrícola andaluz. Según el último análisis técnico de COAG Andalucía, los costes de producción han vuelto a entrar en una espiral ascendente debido a la tensión geopolítica en rutas estratégicas como el Estrecho de Hormuz. Este punto es vital para el suministro global de urea, un fertilizante esencial cuya cotización ha pasado de los 484 dólares a superar los 600 dólares por tonelada en menos de diez días, lo que representa un golpe crítico para las planificaciones de abonado en plena campaña. Juan Luis Ávila, secretario general de COAG Andalucía, ha denunciado hoy que los agricultores están soportando el impacto de crisis externas con subidas coordinadas en el gasóleo y los plásticos agrícolas. Ávila exige al Gobierno de España y a la Unión Europea una vigilancia inmediata de los mercados para evitar prácticas abusivas por parte de las empresas de insumos. 'No es admisible que el agricultor andaluz termine pagando el pato de conflictos a miles de kilómetros con márgenes de rentabilidad que ya estaban al límite', ha subrayado durante su comparecencia institucional. En la provincia de Almería, el aumento del precio de los fertilizantes nitrogenados y de los plásticos para cubiertas de invernadero está generando una gran preocupación entre los productores de hortalizas. Las cooperativas advierten de que, si no se frena esta tendencia, el coste de poner en marcha una hectárea de cultivo podría incrementarse un 15% adicional respecto al año anterior, lo que dificultaría la competitividad frente a las importaciones de terceros países que no afrontan los mismos estándares ni costes energéticos. Además del encarecimiento de la urea, el gasóleo agrícola B ha mostrado una volatilidad extrema, rozando máximos históricos en las últimas jornadas. Esta situación no solo afecta al transporte de mercancías desde el Poniente Almeriense hacia Europa, sino también al uso de maquinaria en cultivos de secano de las zonas de interior de Granada y Málaga. Las organizaciones agrarias reclaman medidas de compensación directas y una política fiscal que amortigüe el impacto de estos costes energéticos en el sector primario. Finalmente, el sector hace un llamamiento a la responsabilidad de la cadena agroalimentaria. Insisten en que es fundamental que la Ley de la Cadena se cumpla estrictamente para que estos sobrecostes no sean asumidos íntegramente por el eslabón más débil: el productor. La sostenibilidad económica de miles de familias rurales depende de que se logre un equilibrio entre los precios percibidos en origen y los gastos corrientes de la explotación, que hoy parecen no tener techo.

Contenido elaborado con asistencia de inteligencia artificial. Contrasta las decisiones técnicas con fuentes oficiales y profesionales.

Consultar precios agrícolas · Consultar al asistente agrícola