COAG Andalucía advierte sobre la especulación en el mercado de fertilizantes y el impacto del transporte en la rentabilidad
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COAG Andalucía ha lanzado hoy una advertencia seria sobre la nueva escalada de costes que asfixia al sector agrario, señalando directamente a la especulación en el mercado de fertilizantes nitrogenados. A pesar de la contención en algunos insumos, el nitrógeno y la urea continúan ligados a la volatilidad del precio del gas, lo que impide que los precios en origen cubran los costes de producción en muchas explotaciones.
La organización también ha destacado que el 95% de las exportaciones hortofrutícolas de Andalucía siguen dependiendo exclusivamente del transporte por carretera. El encarecimiento del gasóleo y la falta de infraestructuras ferroviarias alternativas están restando competitividad a los productos andaluces frente a producciones de terceros países más cercanas a los centros de consumo europeos.
El secretario general de COAG Andalucía, Juan Luis Ávila, ha denunciado hoy el inmovilismo de las autoridades europeas ante lo que califica como un 'mercado de fertilizantes secuestrado por la especulación'. Según los datos de la organización, los agricultores andaluces están pagando precios por los abonos y nutrientes vegetales que no se corresponden con la bajada real de las materias primas en los mercados internacionales. La falta de una Reserva Estratégica de Fertilizantes a nivel de la Unión Europea deja a miles de explotaciones a merced de unos pocos proveedores globales.
Esta situación de costes elevados se suma a la dependencia absoluta de la logística por carretera. Andalucía exporta millones de toneladas de frutas y hortalizas cada año, y casi la totalidad de esta producción se mueve en camión. COAG insiste en que, sin una red de transporte ferroviario eficiente que conecte los principales nodos logísticos de Almería, Murcia y Málaga con Europa, el sector seguirá sufriendo los vaivenes del precio del petróleo y los costes de las autopistas. 'El camión es nuestro pulmón, pero el coste del transporte se está comiendo el margen del agricultor', ha señalado Ávila durante una rueda de prensa.
La organización ha pedido una vigilancia activa por parte del Gobierno de España y de la Comisión Europea para detectar y frenar posibles prácticas abusivas en la cadena de suministro de insumos. Recuerdan que el campo andaluz no ha dejado de producir ni en los peores momentos de inestabilidad geopolítica, pero que la rentabilidad es ya inexistente en sectores como el cereal, el olivar de secano y determinadas hortalizas de ciclo corto. El desequilibrio entre el precio que paga el consumidor y lo que recibe el productor sigue siendo la principal brecha del sistema.
En cuanto a la protección de cultivos, COAG Andalucía se suma a las voces que piden un calendario realista para la reducción de fitosanitarios. Argumentan que los costes de transición hacia una agricultura de residuo cero deben ser compartidos por toda la cadena y no recaer exclusivamente sobre los hombros del productor primario. La falta de ayudas directas para la modernización de maquinaria que permita una aplicación más precisa de los fertilizantes es otra de las quejas recurrentes del sector.
Finalmente, se ha hecho un llamamiento a la Junta de Andalucía para que agilice el pago de las ayudas pendientes del marco de desarrollo rural. Los agricultores necesitan liquidez para afrontar las compras de insumos de cara a la campaña de primavera y verano. Sin una inyección económica y una regulación que frene la especulación, COAG advierte que muchas explotaciones familiares se verán obligadas al cierre definitivo, con el consiguiente impacto en el despoblamiento de las zonas rurales andaluzas.
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