Presentan en Almería una nueva solución biológica para el control de la polilla del tomate Tuta absoluta
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En un seminario técnico celebrado hoy en la sede de la asociación de organizaciones de productores de frutas y hortalizas (COEXPHAL), se ha presentado un revolucionario agente de control biológico contra la plaga Tuta absoluta. Se trata de un nuevo parasitoide autóctono que ha demostrado una eficacia del 85% en condiciones de campo, ofreciendo una alternativa real y sostenible al uso de insecticidas químicos convencionales.
El hallazgo es fruto de tres años de investigación colaborativa entre la Universidad de Almería y varias empresas de bioprotección. Esta nueva herramienta llega en un momento crucial para el sector, dado que la polilla del tomate ha mostrado crecientes resistencias a los tratamientos tradicionales en las últimas campañas, comprometiendo la rentabilidad de las explotaciones de tomate en todo el arco mediterráneo.
La lucha contra la polilla del tomate, conocida científicamente como Tuta absoluta, ha dado hoy un paso de gigante con la presentación de este nuevo agente biológico en Almería. Los expertos congregados en el seminario explicaron que este insecto beneficioso actúa parasitando las larvas de la polilla de manera selectiva, sin afectar a otros polinizadores o fauna útil presente en el invernadero. La introducción de este organismo se realiza mediante 'estaciones de suelta' estratégicamente situadas, que permiten una dispersión uniforme y una protección continua durante todo el ciclo del cultivo de tomate.
Uno de los aspectos más destacados de la jornada fue la presentación de los ensayos realizados en fincas comerciales de Níjar y El Ejido. Los resultados muestran que, gracias al uso de este parasitoide, los agricultores han podido reducir el número de intervenciones químicas en un 60%, lo que se traduce en una disminución significativa de los residuos fitosanitarios en el fruto final. Esta característica es vital para cumplir con los estándares de 'Residuo Cero' que demandan los consumidores y las principales cadenas de supermercados europeas, permitiendo a los productores almerienses mantener su ventaja competitiva.
Representantes de la industria de la nutrición y protección vegetal destacaron que este avance se enmarca dentro de la estrategia 'Farm to Fork' (Del campo a la mesa) de la Unión Europea. La integración del nuevo parasitoide en los protocolos de Gestión Integrada de Plagas (GIP) permite una mayor estabilidad del ecosistema del invernadero. Además, se ha diseñado una metodología de seguimiento mediante inteligencia artificial que alerta al agricultor sobre el momento óptimo para la suelta de los insectos basada en modelos predictivos de temperatura y humedad.
Durante la rueda de prensa, el director de COEXPHAL señaló que la innovación en control biológico es el pilar sobre el cual se asienta el futuro de la horticultura intensiva. 'No solo estamos protegiendo el cultivo, estamos protegiendo el modelo económico de miles de familias', afirmó. El coste de implementación de este nuevo sistema es comparable al de los tratamientos químicos, con la ventaja añadida de que no requiere plazos de seguridad antes de la recolección, facilitando así la logística y la respuesta rápida a los pedidos de los clientes.
En los próximos meses, se iniciará una campaña de formación para técnicos y agricultores con el fin de generalizar el uso de esta nueva herramienta en la próxima campaña de otoño-invierno. Las empresas de bioprotección ya han anunciado que tienen capacidad suficiente para escalar la producción del parasitoide y atender la demanda tanto de Almería como de las zonas productoras de Murcia y la costa de Granada. El sector espera que este descubrimiento sea el golpe definitivo para controlar una de las plagas más devastadoras de la última década.
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