Movilizaciones masivas en el sector del manipulado de Almería en demanda de un convenio colectivo digno
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Miles de trabajadores del sector del manipulado y envasado hortofrutícola se han concentrado hoy en el anfiteatro de la Rambla de Almería para exigir avances reales en la negociación del convenio colectivo. Bajo la convocatoria de los sindicatos UGT FICA y CCOO Industria, la asamblea ha servido para denunciar el bloqueo patronal y reclamar mejoras salariales acordes al incremento del coste de la vida y la rentabilidad que presenta la industria.
El conflicto laboral, que afecta a uno de los pilares fundamentales de la economía almeriense, amenaza con derivar en paros parciales si no se produce un acercamiento en la próxima mesa de negociación. Los sindicatos insisten en que la paz social en el campo solo llegará con un acuerdo que garantice condiciones de trabajo dignas para las plantillas que sostienen la exportación de frutas y hortalizas.
La movilización de hoy ha congregado a una multitud de empleados de los principales almacenes y cooperativas de la provincia. Los portavoces sindicales han expresado su malestar ante lo que consideran una propuesta insuficiente por parte de las asociaciones empresariales. 'El sector hortofrutícola de Almería es un gigante económico que no puede permitirse tener trabajadores con salarios estancados. La excelencia del producto que exportamos debe reflejarse también en la excelencia de las condiciones laborales', señalaron durante el manifiesto leído en el anfiteatro.
Entre las principales reivindicaciones se encuentran un incremento salarial vinculado al IPC, la regulación de las horas extraordinarias y mejoras en la conciliación de la vida laboral y familiar. El sector del manipulado es especialmente sensible a la estacionalidad y las puntas de producción, lo que a menudo genera jornadas laborales extenuantes que los sindicatos buscan limitar mediante el nuevo convenio. La tensión ha ido en aumento tras varios meses de reuniones infructuosas.
Por su parte, desde el ámbito empresarial se apela a la prudencia, argumentando que el incremento de los costes de producción (energía, fertilizantes y transporte) ya ha reducido significativamente los márgenes de beneficio de las comercializadoras. Las empresas del sector sostienen que cualquier incremento salarial debe ir ligado a una mejora de la productividad para no comprometer la viabilidad del modelo exportador frente a la competencia de terceros países con costes laborales mucho más bajos.
Este conflicto laboral llega en un momento crítico de la campaña, justo cuando se inicia la transición hacia los cultivos de verano como el melón y la sandía, que requieren una gran capacidad de procesamiento en los almacenes. Un posible paro en el manipulado tendría consecuencias inmediatas en la cadena de suministro hacia Europa, provocando pérdidas millonarias tanto para los agricultores como para las empresas de logística. Ambas partes están citadas a una nueva reunión de mediación a finales de esta semana con la esperanza de evitar una huelga general en el sector.
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