Almería impulsa la autosuficiencia hídrica mediante la integración de fotovoltaica en las desaladoras del Poniente
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La Mesa del Agua de Almería, en colaboración con la Junta de Andalucía, ha presentado hoy un ambicioso proyecto para integrar parques fotovoltaicos de última generación en las principales plantas desaladoras de la comarca del Poniente. Esta iniciativa busca reducir de forma drástica los costes energéticos asociados a la obtención de agua desalada, uno de los principales lastres económicos para los regantes de la zona.
El plan contempla una inversión público-privada que permitirá estabilizar el precio del metro cúbico de agua para el riego de hortalizas, garantizando la viabilidad de las explotaciones de invernadero en un contexto de sequía prolongada. Con esta medida, Almería se posiciona como referente mundial en la gestión sostenible de recursos hídricos y energía limpia aplicada a la agricultura de alto rendimiento.
En una rueda de prensa celebrada esta mañana en la sede de la Delegación del Gobierno en Almería, representantes de las comunidades de regantes y autoridades autonómicas han detallado el plan estratégico de soberanía hídrica para el sector hortofrutícola. El proyecto centraliza su atención en la reducción de la huella de carbono y el abaratamiento de los costes de producción, factores críticos para mantener la competitividad del tomate, pimiento y pepino almeriense en los mercados europeos. La instalación de paneles solares flotantes y plantas terrestres adyacentes a las infraestructuras de desalación permitirá cubrir hasta el 40% de la demanda energética necesaria para el proceso de ósmosis inversa.
El consejero de Agricultura ha destacado que esta transición energética es fundamental para blindar el sector frente a la volatilidad de los precios de la electricidad. Se estima que, una vez completadas las fases de instalación en 2027, el coste del agua para el agricultor podría descender entre un 15% y un 20%. Este ahorro se traducirá directamente en una mejora de los márgenes de beneficio en origen, permitiendo a las explotaciones familiares reinvertir en tecnologías de precisión y digitalización de cultivos.
Además del impacto económico, el proyecto incluye una vertiente de investigación y desarrollo centrada en la mejora de la calidad del agua resultante. Se implementarán sistemas de remineralización avanzada para asegurar que el agua desalada cumpla con los estándares óptimos de nutrición vegetal, evitando la acumulación de sales que puedan comprometer la salud del suelo a largo plazo. Esta medida responde a las demandas históricas de los agrónomos de la zona, quienes enfatizan la necesidad de un equilibrio químico perfecto para los cultivos hidropónicos.
Por último, la patronal agraria ha valorado positivamente el anuncio, subrayando que la sostenibilidad ya no es una opción, sino una exigencia del consumidor europeo. La certificación de 'riego solar' se convertirá en un nuevo sello de calidad que acompañará a las exportaciones de la provincia, diferenciando el producto almeriense por su bajo impacto ambiental. Las obras de la primera fase, que afectarán a la desaladora de Balerma, comenzarán en el último trimestre de este año con un presupuesto inicial de 45 millones de euros.
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