Almería revoluciona el cultivo de tomate con la implementación masiva de sistemas de control climático por inteligencia artificial
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El sector hortofrutícola de Almería ha dado hoy un paso de gigante en la digitalización agraria con la presentación de los resultados del proyecto 'Smart-Green Greenhouse'. Este sistema, que ya se aplica en más de 500 hectáreas de la provincia, utiliza algoritmos de IA para predecir las necesidades nutricionales y de riego del tomate en tiempo real.
La implementación de esta tecnología permite una reducción del 25% en el uso de fertilizantes y un ahorro hídrico sin precedentes, consolidando a Almería como el referente mundial en agricultura de precisión y sostenibilidad bajo plástico.
En una rueda de prensa celebrada esta mañana en la sede de la principal comercializadora de Almería, se han dado a conocer los datos definitivos de la campaña de primavera bajo el nuevo modelo de gestión inteligente. El proyecto, que integra sensores de última generación y estaciones meteorológicas conectadas, ha demostrado que la inteligencia artificial puede optimizar la fotosíntesis de las plantas de tomate ajustando automáticamente los niveles de CO2 y la ventilación de los invernaderos.
Expertos del sector destacan que esta innovación no solo mejora el rendimiento por metro cuadrado, sino que eleva la calidad organoléptica del fruto, logrando un tomate con mayor grado Brix y una vida útil postcosecha prolongada. Los algoritmos analizan variables como la radiación solar, la humedad relativa y la temperatura del suelo cada cinco segundos, tomando decisiones autónomas que antes dependían exclusivamente de la intuición del agricultor.
Además del beneficio productivo, la sostenibilidad ambiental es el pilar central de esta iniciativa. Al ajustar el riego de forma milimétrica, se evita el lixiviado de nutrientes hacia los acuíferos, protegiendo el entorno natural de la provincia. Las asociaciones agrarias presentes en el acto han subrayado que esta tecnología es la respuesta necesaria ante los desafíos del cambio climático y la creciente competencia de terceros países.
La administración regional ha aprovechado el evento para anunciar que se abrirá una nueva línea de subvenciones para que los pequeños agricultores puedan acceder a estos kits de sensorización. Se espera que, para el cierre de 2026, más del 60% de la superficie productiva de la región cuente con algún grado de automatización inteligente, garantizando la viabilidad económica de las explotaciones familiares.
Finalmente, se ha hecho hincapié en la trazabilidad que ofrece este sistema. Los compradores internacionales pueden acceder ahora a un registro detallado del historial de cultivo, lo que refuerza la confianza de las grandes cadenas de distribución europeas en el producto almeriense.
Contenido elaborado con asistencia de inteligencia artificial. Contrasta las decisiones técnicas con fuentes oficiales y profesionales.