Andalucía publica los nuevos protocolos de bioseguridad para el control del virus del rugoso en cultivos de tomate y pimiento
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La Consejería de Agricultura ha emitido hoy un comunicado oficial detallando la actualización de las medidas preventivas contra el virus del rugoso del tomate (ToBRFV). El nuevo protocolo es de obligado cumplimiento para todos los semilleros y explotaciones de invernadero en Almería y Granada, con el objetivo de blindar la producción ante el inicio de la nueva planificación de ciclos.
Las medidas incluyen controles más estrictos en el movimiento de material vegetal y la obligatoriedad de desinfectar herramientas y estructuras siguiendo métodos validados científicamente. Estas directrices buscan proteger la rentabilidad de un cultivo estratégico que genera miles de empleos en el sureste español.
En un esfuerzo por garantizar la sanidad vegetal de los cultivos protegidos, la Junta de Andalucía ha actualizado este 1 de mayo los protocolos de bioseguridad específicos para prevenir la propagación del ToBRFV y otras patologías emergentes. La normativa, que entra en vigor de forma inmediata, refuerza la vigilancia en los puntos de entrada de semillas y plántulas, exigiendo certificados fitosanitarios exhaustivos y pruebas de diagnóstico por PCR en lotes sospechosos.
El documento técnico emitido hoy hace especial hincapié en la higiene dentro de las explotaciones. Se recomienda el establecimiento de pediluvios en los accesos a los invernaderos y el uso de ropa de protección exclusiva para cada unidad de cultivo. Además, se prohíbe el intercambio de herramientas entre fincas sin una desinfección previa con productos autorizados. Estas medidas, aunque rigurosas, son consideradas esenciales por el sector para evitar brotes que puedan obligar al arranque prematuro de las plantaciones y causar pérdidas millonarias.
La Consejería también ha anunciado un plan de formación para agricultores y técnicos de campo que comenzará la próxima semana. A través de seminarios web y jornadas presenciales en las oficinas agrarias, se explicará cómo identificar los síntomas tempranos del virus, como las manchas amarillentas en hojas y las rugosidades en el fruto, que pueden confundirse con otras afecciones menos graves. La detección precoz es la única herramienta efectiva para contener el avance de la enfermedad.
Desde la Red de Alerta e Información Fitosanitaria (RAIF) se ha recordado que la colaboración del agricultor es fundamental. Existe la obligación legal de comunicar cualquier sospecha de presencia de organismos de cuarentena. Para incentivar esta transparencia, la administración está trabajando en una línea de ayudas específica que compense parte de los costes derivados de las medidas de erradicación en caso de que fuera necesario intervenir en una explotación afectada.
Este refuerzo de la bioseguridad coincide con un momento clave en el que muchos productores están decidiendo las variedades de tomate y pimiento para la próxima campaña de otoño. La tendencia hacia el uso de variedades con resistencia genética intermedia o alta al virus del rugoso sigue creciendo, y desde la Consejería se fomenta la investigación pública y privada para desarrollar híbridos que aúnen productividad, calidad organoléptica y resistencia sanitaria.
Contenido elaborado con asistencia de inteligencia artificial. Contrasta las decisiones técnicas con fuentes oficiales y profesionales.