Andalucía refuerza las inspecciones de sanidad vegetal para combatir la nueva cepa de mosca blanca en cultivos de invernadero
· HelpMeAgro
La Dirección General de la Producción Agrícola de la Junta de Andalucía ha publicado hoy una actualización del protocolo de vigilancia fitosanitaria ante la detección de una cepa más resistente de mosca blanca (Bemisia tabaci). Las medidas se centran especialmente en las provincias de Almería y Granada, donde el cultivo de tomate y pimiento bajo abrigo es predominante.
El nuevo plan incluye un refuerzo de las inspecciones en viveros y puntos de comercialización, así como la obligatoriedad de extremar las medidas de cerramiento y aislamiento en los invernaderos. Se insta a los agricultores a intensificar el control biológico mediante la suelta coordinada de auxiliares, reduciendo la dependencia de tratamientos químicos que han mostrado una eficacia decreciente frente a esta variante.
La aparición de una variante de mosca blanca con una mayor tolerancia a ciertos principios activos ha encendido las alarmas técnicas en el sureste español. En respuesta, la Consejería de Agricultura ha emitido una orden que detalla los pasos a seguir para prevenir la propagación de virus asociados a este vector, como el virus del rizado amarillo del tomate (TYLCY). El enfoque institucional es claro: priorizar la sanidad vegetal mediante la bioseguridad y el manejo integrado de plagas (MIP).
Las inspecciones se han intensificado desde hoy en las principales zonas productoras de Almería (como El Ejido, Vícar y Roquetas de Mar) y en la costa de Granada. Los técnicos de sanidad vegetal están verificando que las mallas de los invernaderos cumplan con la densidad adecuada para evitar la entrada de insectos y que las dobles puertas funcionen correctamente. Además, se están tomando muestras de material vegetal para realizar análisis genómicos que permitan identificar con precisión el alcance de la nueva cepa.
Desde el sector de la protección de cultivos, se recomienda a los productores el uso masivo de organismos de control biológico como Amblyseius swirskii o Eretmocerus mundus. Estas herramientas naturales han demostrado ser las más eficaces a largo plazo para mantener las poblaciones de mosca blanca bajo el umbral de daño económico. La administración autonómica facilitará ayudas para la adquisición de estos insectos beneficiosos, fomentando una agricultura más limpia y sostenible.
Las empresas de semillas también están jugando un papel crucial en este escenario, acelerando el lanzamiento de variedades con resistencias genéticas mejoradas. En las últimas reuniones técnicas, se ha destacado que la combinación de genética resistente, hermeticidad en los invernaderos y control biológico es la única estrategia ganadora para proteger el liderazgo de Andalucía en la producción hortofrutícola europea.
Por último, la Junta de Andalucía ha recordado la importancia de la eliminación correcta de restos vegetales. La gestión de residuos de fin de ciclo debe hacerse de forma hermética para evitar que las poblaciones de plagas se trasladen de una explotación a otra. Se espera que estas medidas de control estricto logren estabilizar la situación antes del inicio de la próxima campaña de otoño.
Contenido elaborado con asistencia de inteligencia artificial. Contrasta las decisiones técnicas con fuentes oficiales y profesionales.