Murcia impulsa la sostenibilidad agrícola con nuevos protocolos de lucha biológica para el control de plagas en cultivos de hoja
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La Región de Murcia ha presentado hoy una actualización de sus protocolos de Gestión Integrada de Plagas (GIP) enfocada específicamente en los cultivos de lechuga y espinaca. El objetivo es reducir el uso de fitosanitarios químicos en un 25% adicional antes de finalizar el año, reforzando la posición de la región como referente en agricultura sostenible.
Este anuncio, realizado en el marco de una jornada técnica institucional, destaca la implementación de setos reservorio y el uso de fauna auxiliar autóctona para combatir plagas como el pulgón y la mosca blanca, minimizando el impacto ambiental en el entorno del Mar Menor.
La Consejería de Agua, Agricultura, Ganadería y Pesca de la Región de Murcia ha hecho públicos hoy los resultados de los últimos ensayos realizados en fincas experimentales sobre el control biológico de plagas. Los nuevos protocolos presentados establecen pautas estrictas para la suelta de insectos beneficiosos, como el *Orius laevigatus* y diversas especies de parasitoides, que han demostrado una eficacia del 90% en el control de focos de plaga en cultivos de hoja al aire libre.
Esta iniciativa forma parte de la estrategia regional para adaptar la producción murciana a las exigencias de la 'Estrategia de la Granja a la Mesa' de la Unión Europea. Los agricultores que se acojan a estos nuevos protocolos podrán optar a certificaciones de sostenibilidad diferenciadas, lo que les permitirá acceder a mercados premium que valoran especialmente la ausencia de residuos químicos y el respeto por la biodiversidad local.
Durante la presentación, las autoridades regionales subrayaron que la transición hacia una agricultura de residuo cero no es solo una necesidad ambiental, sino una oportunidad económica. Murcia exporta más del 70% de su producción hortícola, y los grandes compradores europeos demandan cada vez más garantías de sostenibilidad. La inversión en I+D+i para el desarrollo de bioestimulantes y biopesticidas se ha duplicado en la región en los últimos dos años.
Además del control de plagas, los nuevos protocolos incluyen recomendaciones para la optimización del riego mediante sensores de humedad y estaciones meteorológicas conectadas. Esta integración tecnológica permite que el cultivo de hoja en Murcia sea uno de los más eficientes del mundo en el uso del agua, un recurso crítico en la cuenca del Segura que requiere una gestión de precisión milimétrica.
El sector ha recibido positivamente estas directrices, aunque solicita que se mantengan las ayudas a la modernización de infraestructuras verdes. La creación de corredores ecológicos dentro de las explotaciones agrícolas es una de las medidas estrella que busca convertir los paisajes agrarios murcianos en ecosistemas resilientes y productivos, alineados con las políticas de protección del Mar Menor.
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