La Junta de Andalucía anuncia una inversión millonaria para la modernización de regadíos en el Poniente Almeriense y la Costa de Granada
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El Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía ha aprobado hoy una nueva línea de ayudas destinada a la modernización de infraestructuras de riego que beneficiará a más de 15.000 comuneros. El plan contempla una inversión directa para mejorar la eficiencia hídrica y fomentar el uso de aguas regeneradas y desaladas en Almería y Granada.
Esta medida busca blindar al sector hortofrutícola frente a los periodos prolongados de sequía y reducir la presión sobre los acuíferos sobreexplotados. Las subvenciones cubrirán hasta el 60% del coste de instalación de sistemas de telecontrol y balsas de almacenamiento de última generación.
En una comparecencia oficial celebrada esta mañana, la Consejería de Agricultura ha detallado los pormenores de este ambicioso plan hídrico. La prioridad absoluta será la comarca del Poniente Almeriense y el litoral granadino, zonas donde la agricultura intensiva bajo plástico demanda un suministro constante y seguro de agua de calidad. El presupuesto total asignado supera los 40 millones de euros, procedentes en gran parte de fondos europeos de desarrollo rural.
Uno de los pilares de este proyecto es la integración de las aguas procedentes de las estaciones depuradoras (EDAR). El objetivo es que para finales de 2026, el 30% del riego en estas zonas provenga de fuentes no convencionales. Para ello, se financiará la construcción de tuberías de transporte y plantas de tratamiento terciario que garanticen la seguridad alimentaria de las aguas regeneradas utilizadas en hortalizas como el tomate, el pimiento y el pepino.
Además de la infraestructura física, el plan promueve la digitalización del regadío. Se incentivará la instalación de software de gestión hídrica que permita a los agricultores monitorizar el consumo en tiempo real desde sus dispositivos móviles. Esta 'agricultura de precisión' es clave para maximizar cada gota de agua y reducir los lixiviados de fertilizantes, protegiendo así la calidad de los suelos y las aguas subterráneas.
Las organizaciones agrarias han valorado la noticia como un 'balón de oxígeno', aunque recuerdan que la agilidad administrativa será crucial para que los fondos lleguen a tiempo a los beneficiarios. La burocracia ha sido en años anteriores el principal escollo para la ejecución de estas partidas, por lo que la Junta se ha comprometido a simplificar los procesos de solicitud y justificación de las ayudas.
Con esta inversión, Andalucía pretende consolidar su liderazgo mundial en tecnología de riego. La modernización de los sistemas de distribución no solo garantiza la supervivencia del sector ante el cambio climático, sino que mejora la rentabilidad de las explotaciones al reducir los costes energéticos asociados al bombeo de agua, un factor que ha lastrado las cuentas de resultados de los agricultores en las últimas temporadas.
Contenido elaborado con asistencia de inteligencia artificial. Contrasta las decisiones técnicas con fuentes oficiales y profesionales.