Empresas biotecnológicas de Málaga presentan una nueva generación de bioestimulantes para combatir el estrés térmico en cultivos subtropicales
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Un consorcio de empresas biotecnológicas con sede en Málaga ha lanzado hoy una gama de productos nutricionales diseñados para proteger los cultivos de aguacate y mango ante las olas de calor extremo. Estos bioestimulantes, basados en extractos de algas y aminoácidos específicos, actúan reforzando la pared celular de las plantas y mejorando la retención de humedad.
La presentación, que tuvo lugar en el Parque Tecnológico de Andalucía, destaca la importancia de estas innovaciones para asegurar la viabilidad de la agricultura subtropical en la Axarquía, una zona especialmente sensible a las variaciones de temperatura y la escasez de agua.
La agricultura malagueña da un salto cualitativo en la lucha contra los efectos del cambio climático. Investigadores locales han desarrollado una fórmula líquida de fácil aplicación mediante riego por goteo que ayuda a los árboles frutales a cerrar sus estomas durante las horas de máxima radiación sin detener su proceso metabólico. Esto evita la caída prematura del fruto, un problema que el año pasado causó pérdidas millonarias en las plantaciones de aguacate de la provincia.
El sector de los subtropicales en Málaga se enfrenta al reto constante de mantener la productividad con recursos hídricos limitados. La nueva generación de bioestimulantes actúa como un 'escudo térmico' molecular, permitiendo que el árbol mantenga su vigor incluso cuando las temperaturas superan los 40 grados. Los ensayos realizados en fincas de Vélez-Málaga han mostrado incrementos en el cuajado del fruto de hasta un 15% en comparación con parcelas no tratadas.
Durante la jornada técnica, se destacó que estos productos cumplen estrictamente con la normativa europea de fertilizantes, siendo aptos para la agricultura ecológica. Esto es fundamental para los productores de la Axarquía, que exportan la mayor parte de su cosecha a mercados como Suiza o los países nórdicos, donde la demanda de productos 'bio' y con baja huella de carbono es altísima.
Las empresas creadoras de esta tecnología han anunciado que ya están trabajando en la exportación de estos bioestimulantes a otras regiones con climas similares, como el norte de África y Latinoamérica. No obstante, el mercado andaluz sigue siendo su prioridad, dada la concentración de cultivos de alto valor añadido que requieren soluciones urgentes para adaptarse a un entorno cada vez más hostil.
Finalmente, los expertos recordaron que la nutrición vegetal avanzada debe ir de la mano de una buena gestión del suelo. El uso de estos nuevos bioestimulantes se recomienda en combinación con cubiertas vegetales y acolchados orgánicos para maximizar la salud del ecosistema agrícola, asegurando que Málaga siga siendo el epicentro de la producción de subtropicales en Europa por muchas décadas más.
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